miércoles, 8 de junio de 2011

La página del naturalista. Egagrópilas








INTRODUCCIÓN
Las egagrópilas son  restos de alimentos no digeridos (pelos, huesos, partes duras de insectos...), regurgitados (echados por la boca) por algunas aves rapaces nocturnas (lechuzas, búhos, mochuelos), algunas rapaces diurnas (cernícalo, halcones), gaviotas, cigüeñas y ciertos córvidos (urracas, grajos).
Las egagrópilas suelen encontrarse en los campanarios, edificios abandonados, base de los árboles, desvanes y acantilados rocosos. Lugares donde las aves se suelen posar, duermen o están cerca de sus  nidos.
Las aves que echan esas bolitas por su boca suelen hacerlo dos veces al día: una por la mañana y la segunda poco antes de partir para otra cacería nocturna.
Las egagrópilas son una fuente de información muy buena para saber la alimentación de las aves que las producen. Esta información es de gran valor en el estudio de estas aves. Además, nos informan indirectamente de las especies presa (musarañas, ratoncillos, topillos).
Cada tipo de aves produce egagrópilas con unas características peculiares:


Las egagrópilas de las rapaces nocturnas, suelen ser grises y siempre tienen restos de los huesos de sus víctimas. Las egagrópilas de lechuza de reconocen fácilmente porque están revestida de una costra lisa negruzca, suelen ser esféricas o cilíndricas y con un diámetro de 2,5 cm y una longitud de unos 5 cm.
Las egagrópilas de las rapaces diurnas no tienen huesos, o como mucho pequeños trocitos de hueso a medio digerir. Esto es debido a que sus jugos digestivos son más potentes.
Las gaviotas regurgitan egagrópilas mucho más variadas y suelen aparecer restos de hierba o paja, espinas de pescado y trozos de conchas de moluscos.
Por último, las de las urracas y cornejas suelen ser de color claro ya que contienen una gran cantidad de paja, piedrecillas y restos de insectos.

OBJETIVOS
-Identificar las egagrópilas regurgitadas por las aves.
-Realizar su disección para ver lo que han ingerido.
-Analizar su contenido.
-Comenzar a desarrollar el hábito en el trabajo y método científico.
-Despertar sensibilidad ecológica y actitudes en defensa del medio ambiente y hacia las especies protegidas.

MATERIALES
•Egagrópilas
•Pinzas largas
•Una aguja o alambre fino
•Cartulinas
•Agua oxigenada
•Recipiente para el agua y papel secante
•Claves de identificación
•Pegamento o cola

METODOLOGÍA
1º. Previamente a la disección, analizaremos el tamaño, textura y forma de la egagrópila para determinar a qué animal pertenece.
2º. A la hora de diseccionar una egagrópila tenemos dos métodos:
Método húmedo: consiste en sumergir la egagrópila en un recipiente con agua durante 10 minutos y una vez blanda con las pinzas y agujas se irá desmenuzando.
Método seco: consiste en desmenuzar en seco la egagrópila, sacando los restos óseos con ayuda de las pinzas y agujas.
3º. Una vez extraídos los huesos, los podemos blanquear con agua oxigenada. Es importante no dejarlos mucho tiempo ya que los dientes se desprenden de las mandíbulas.
4º. Posteriormente se ponen los huesos a secar y se pegarán en una cartulina de color oscuro, agrupados según el tipo de hueso: costillas, vértebras, fragmentos de cráneos, huesos de patas, anillos óseos, dientes, mandíbulas, etc.

ACTIVIDADES Y CUESTIONES
a) ¿Qué son las egagrópilas? ¿Qué animales las producen?
b) ¿Son todas las egagrópilas iguales? ¿Qué tipos hay y en qué se diferencian?
c) ¿Para qué sirve el estudio de las egagrópilas?
d) ¿A qué animales pertenecen los huesos encontrados en las egagrópilas que tú has analizado?
e) Observa a la lupa las diferentes mandíbulas halladas en las egagrópilas. ¿Cómo son sus dientes? ¿Puedes saber su dieta y por tanto, de qué se alimentan los animales a los que pertenecen estas mandíbulas?
f) Realiza un dibujo de las diferentes mandíbulas encontradas en las egagrópilas.
g) Busca información sobre los animales a los que pertenecen los huesos presentes en las egagrópilas. Indicando, cuál es su nombre común, científico, su tamaño, color, distribución y alimentación. Por último, dibújalo. 
h) ¿Por qué es conveniente proteger a las aves rapaces nocturnas?

Autor: José Luis Olmo Rísquez