domingo, 24 de febrero de 2013

El sonido de los pájaros


No es fácil observar de cerca los pájaros en la naturaleza, la mayoría de ellos se esconden entre las ramas de los árboles o vuelan a grandes alturas de manera que no los podemos ver de forma clara. Sin embargo podemos averiguar qué pájaros habitan en una determinada zona si sabemos distinguir el sonido que emiten.
Nuestro objetivo va a ser identificar las aves más comunes presentes en nuestras ciudades a través de sus sonidos y cantos. Y lo vamos a realizar contestando estas tres preguntas: ¿Cómo es el ave?, ¿Cómo es su canto? ¿Cómo se denomina dicho canto?

Nuestro primer invitado es una ave muy conocida y popular, se trata de la Cigüeña blanca (Ciconia ciconia).  Todo conocemos cómo la cigüeña ha sido utilizada tradicionalmente para explicar a los chicos pequeños cómo vienen los niños al mundo, con la famosa frase “la cigüeña te trajo a nosotros”, con ello se evitaba hablar de los temas de sexo. Esto se refleja estupendamente al inicio de la maravillosa película de Disney: “Dumbo”. Este ave es muy fácil de identificar, por su gran tamaño, su pico y largas patas de color rojo y su plumaje blanco y negro. En Manzanares, podemos ver algunos ejemplares que realizan su nido en las altas torres de la antigua y ya desaparecida fábrica  de Larios. Su aparición solía ser en Febrero coincidiendo con el popular refrán “por San Blas a la cigüeña verás” lo que significaba que el invierno está a punto de terminar y entra la primavera, ya que las cigüeñas son aves migratorias que vienen de África para criar y pasar la primavera y el verano con nosotros. Últimamente, vienen antes o incluso se quedan todo el año, tal vez debido al cambio climático. Su peculiar sonido es único en entre las aves, conocido como crotorar o crotorear, que son los sonidos que realizan al golpear su picos entre sí. Se puede considerar  una especie de castañeteo de picos, en lugar de dientes.

La siguiente ave es el gorrión común. Es sin duda una de las aves más comunes en todas las ciudades y pueblos del mundo entero, únicamente no se encuentra en la Antártida.  Siempre está asociada a los humanos, de hecho su nombre científico Passer domesticus quiere decir “pájaro doméstico”,  o lo que es lo mismo que vive en nuestros casas.  Los gorriones machos son muy fáciles de distinguir de las hembras, al presentar una especie de babero que cubre el pecho de color negro; además son de mayor tamaño. Por tanto, esta especie presenta un marcado dimorfismo sexual (forma de macho y hembras muy diferente). Las hembras presentan colores más crípticos, al igual que los gurriatos o crías jóvenes de los gorriones. Son aves sedentarias, viven con nosotros durante todo el año a diferencia de las aves migratorias. Sus sonidos pueden ser muy diversos dependiendo de lo que estén haciendo, en el caso de los pollitos suelen piar para solicitar comida, aunque normalmente lo que hacen es gorjear,  trinar y en ocasiones chirriar (emitir sonidos agudos y estridentes).

Otra ave de pequeño tamaño es la golondrina común (Hirundo rustica) que por Manzanares no es tan frecuente como se podría pensar, ya que popularmente a casi todas las aves que vuelan velozmente con el cuerpo blanco y el lomo negro son consideradas golondrinas. Pero hay que fijarse mejor, sobre todo en el color negro azul brillante de su cabeza y el rojo herrumbre del cuello y la frente. Sus nidos los fabrica  con barro que tienen forman de tazón en el interior de los edificios, por ello es fundamental la presencia de zonas con barro (en nuestro caso las cercanías del río Azuer) para que puedan hacer su nidos. Tal vez, habéis oído que una de las comidas más exquisitas y caras en China sea la sopa de nidos de golondrina. Pero esos nidos son fabricados por otro tipo de golondrinas  que producen una saliva especial con la que realizan sus nidos.  Nuestras golondrinas son también aves migratorias que llegan con la primavera del continente africano. Su sonido es conocido como trisar que en realidad es el canto o chirrió de las golondrinas. Como curiosidad, al igual que ocurre con otras aves, los padres cuando se percatan de un peligro emiten un tipo de trino o canto de alama que cuando lo escuchan los pollitos se escoden y se quedan inmóviles en el nido.

Un ave que se confunde con la golondrina es el avión común (Delichon urbicum), al ser muy similares, pero se diferencia principalmente por el color azul oscuro que cubre su cabeza hasta el pico, el resto de la cabeza y pecho es de color blanco. También hacen nidos de barro pero en esta ocasión con forma de copa casi cerrado  y los suelen fabricar en los alfeizares y aleros del exterior de las casas. Los gorriones, son un poco gorrones y si tienen oportunidad se apoderan de los nidos de los aviones cuando los están haciendo, ya que cuando está terminado ya no pueden entrar por el pequeño orificio que dejan.  Lo aviones comunes a menudo construyen sus nidos unos al lado de otro formando colonias.  Los pollitos recién nacidos son altriciales (nacen poco desarrollados, ojos cerrados, poco plumaje, conductos auditivos cerros, etc.). Normalmente crían dos nidadas cada año en primavera-verano. Ocasionalmente, los hermanos de la primera nidada ayudan alimentar a la segunda nidada. Su tipo de sonido es conocido como cantar, chirriar y gorjear.

Otro ave insectívora muy beneficiosa es el vencejo común (Apus apus),  es sin duda la más abundante en Manzanares, se caracteriza por ser todo de color negro y presentar una patas muy pequeñas en relación con su largas alas falciformes, esto hace que cuando caen al suelo les resulta sumamente difícil poder alzar el vuelo y por ello, le podemos prestar nuestra ayuda lanzándolos al aire. Son unos excelentes voladores pasan más de nueves meses volando sin posarse en nada, lo que implica dormir en el aire. Sólo cuando vienen  a Europa de África para criar en primavera se posan para incubar y alimentar a sus polluelos. Esto,s cuando han alcanzado cierta madurez, dejan el nido volando súbitamente sin necesidad de aprendizaje previo y ya no vuelven nunca a él. Suelen ser muy fieles a su lugar de anidamiento y vuelven año tras año al mismo lugar. Los sonidos que generalmente produce son chirrídos o gritos muy agudos que en ocasiones le han dado el apelativo de ser llamados “pájaros del diablo”, aunque yo los llamaría los “pájaros de Dios” por esa increíble capacidad de vivir en el cielo.

El autillo europeo (Otus scops) es el ave rapaz más pequeña de la Península Ibérica, es fácil reconocerla por los dos largos penachos de plumas que salen de su cabeza que paren largas orejas. Tiene la cara aplanada con los ojos enfrente, lo que le permite tener una visión estereoscópica (permite ver en 3D y calcular distancias con precisión). En Manzanares es posible encontrarlos de forma ocasional en algunos de nuestros parques y jardines, especialmente en el paseo “Príncipe de Asturias”, realizan su nido en los tocones de árboles viejos. Tuve la suerte de poder ver un ejemplar muy de cerca en el Instituto de Jadraque (Guadalajara), ya que uno se coló por un pequeño ventilador y quedó atrapado en el laboratorio de biología, luego abrimos las ventanas y salió volando. Fue una experiencia increíble, verlo allí tan quietecito encima de una de las mesas de prácticas. Es un animal muy difícil de ver ya que se camufla muy bien entre las ramas y troncos de los árboles, sin embargo su canto es tan peculiar que es muy fácil de reconocerlo, suena como un “shi” aflautado y muy repetitivo por la noche. Este sonido tiene la peculiaridad de despistarnos ya que podemos oírlo muy cerca y sin embargo estar en otro lugar muy distante. El sonido del autillo, al igual que el de otras aves rapaces nocturnas es conocido como aulular.

Otro ave nocturna muy difícil de ver, pero también presente en Manzanares, principalmente en los casas abandonas de los campos cercanos a la población, es la lechuza común (Tyto alba).  Es un ave muy fácil de distinguir por su característico disco facial en forma de corazón y su plumaje claro. Se alimenta de pequeños roedores y al igual que muchas aves rapaces nocturnas expulsa una bolita con los restos no digeridos denominadas egagrópilas. Emite un sonido tan terrorífico, una especie de grito lastimero y estridente, que ha hecho que sea considerada un ave de mal agüero, pero afortunadamente la lechuza también ha sido asociada a la sabiduría. El sonido de la lechuza es un chirrió. Como curiosidad al sonido producido por el búho, ave nocturna al igual que la lechuza, es conocido como chuchear.

El ave urbana que solemos asociar a las plazas es sin duda la paloma, más concretamente la paloma bravía (Columba livia). En Manzanares la podemos encontrar en varios lugares, pero siendo el más típico la plaza de la Constitución también conocida popularmente como la plaza de las palomas. Esta paloma fue domesticada por el hombre hace muchos años, dando lugar a la paloma doméstica. La mayoría de las palomas domésticas que actualmente encontramos en las ciudades llevan una vida semisalvaje. Es muy difícil separar ambas subespecies, la salvaje de la doméstica. En mi casa tenemos una paloma, que la llamamos Chiki. La recogimos de la calle ya que tenía un perdigón en el ala, la hemos curado y se ha quedado con nosotros, en cuanto nos ve entran al patio nos sigue por todas parte. Algo curioso en lo que podemos fijarnos es en la forma de andar de las palomas con respecto a los pajarillos como el gorrión, mientras que las primeras dan pequeños pasitos, los pajarillos andan a saltos. Todos creo que hemos escuchado alguna vez el sonido de las palomas, el cual es conocido como arrullo, es decir canto grave y monótono con que se enamora a las palomas y tórtolas, también es el empleado para dormir a los niños. Por tanto, las palomas lo que hacen es arrullar o zurear.

Una nueva inquilina de Manzanares y que ha venido para quedarse es la tórtola turca (Streptopelia decaocto).  Se diferencia muy bien por su color gris ceniciento y la raya de color negro presente en su cuello. Es muy frecuente por todo el pueblo sobre todo en las zonas arboladas donde realiza sus nidos. Como curiosidad también en el Instituto de Educación Secundaria de Jadraque tuvimos la oportunidad de ver día a día el crecimiento de una pareja de pichones, ya que su nido se localizaba a menos de 3 metros de la ventana de un aula. Además, realizamos varias grabaciones. Lo que más nos sorprendió fue el esmero de sus padres en su cuidado y la rapidez de su crecimiento ya que en menos de un mes ya había abandonado el nido (suelen incubar 14 días los huevos y 21 en alimentar a sus crías). Su sonido es uno de los más comunes en estos días por su abundancia.  Su canto peculiar  es un gorjeo que recuerda a una paloma, sin “erre” algo agudo y acelerado, no transmite el arrullo de la tórtola europea. 

Un ave que fue introducida en Europa desde la India hace mucho tiempo por el famoso Alejandro Magno fue el pavo real (Pavo cristatus). En Manzanares la podemos encontrar en el Parque del Polígono. Los machos son muy diferentes de los hembras y los podemos diferenciar muy fácilmente por los vistosos colores de los machos, particularmente por el azul de su cuello y sobre todo por su espectacular cola cubierta de los denominados “Ojos de pavo”. Una antigua leyenda un poco verde o picarona hace referencia a la diosa griega Hera (Juno para los romanos). Según la mitología griega, Hera encargó a Argos, el de los cien ojos, que vigilara a Ia sacerdotisa de Hera. Zeus, marido de Hera, amaba a Io y por ello, mandó a Hermes para que la raptara. Hermes, tocando su flauta, fue capaz de dormir a Argos, le cortó la cabeza y se apoderó de Io. Hera al ver muerto a Argos recogió todos sus ojos y se los dio al pavo real, por eso esta diosa siempre se representa acompañada con un pavo real. Su canto es muy peculiar y muy fácil de distinguir; consiste en una seria de gritos por ello lo que hace el pavo real es vocear, por ello los sultanes solían tener estas aves en sus harenes para vigilar la entrada de extraños en ellos, ya que los pavos reales son aves muy irascibles que lanzan estos penetrantes y característicos gritos ante la presencia de cualquier persona o cosa sospechosa. El titar es decir, graznar (canto grito disonante, molesto al oído), es otro sonido que producen estas aves con la finalidad de llamar al restos de los pavos. Estos graznidos son similares al maullido de un gato y en ocasiones emite chillidos que parecen los de un niño pidiendo socorro.

Otra ave que solemos encontrar en el Parque del Polígono de Manzanares conviviendo con los pavos reales son los patos domésticos y en ocasiones podemos ver al ánade real o azulón (Anas platyrhynchos). El macho se diferencia muy bien de la hembra por ser muy vistoso con la cabeza verde azulada. Las hembras son de color pardo oscuro. Ambos sexos presentan el espejuelo azul, un conjunto de plumas de dicho color situadas en sus alas. Sus crías son precociales, es decir, salen del huevo bastante desarrolladas. El pato doméstico es la variante domesticada del azulón. Los patos lo que hacen es graznar, parpar o titar y su onomatopeya es “cua”.

También, por los parques es posible ver un pajarito de color negro con el pico amarillo y el ojo rodeado de un círculo también de color amarillo, se trata del mirlo (Turdus merula). Este ave es más frecuente verla caminar que volar por entre la hierba buscando su alimento: caracoles, lombrices, escarabajos, aunque es omnívoro. Las hembras presentan un plumaje de color marrón y no poseen el anillo amarillo alrededor de los ojos. Por tanto, es una especie que presenta un marcado dimorfismo sexual. Se dice del mirlo que silba, toca la flauta, llama o charla, presenta un amplio repertorio e incluso tiene la capacidad de improvisar. Se le considera el canto más bello de todas las aves de Europa. El canto del mirlo es un gorjeo no repetitivo aflautado, melodioso y muy grave. Puede cantar a cualquier hora del día, pero lo hace de forma más intensa al amanecer y al atardecer.

Otro pajarito de color negro pero con muchas manchitas pequeñas de color blanco. En el Parque del Polígono, cientos de estas aves llegan del campo en grandes bandadas al anochecer para pernoctar en los grandes pinos, lo cual provoca un espectáculo digno de verse y escucharse en los meses de invierno. Estas aves son los estorninos pintos (Sturnus vulgaris). Son animales que viven en bandadas y pueden llegar a ser plagas y causar grandes daños. Los estorninos tienen la capacidad de imitar otros sonidos de su entorno e incluso de aprenderlos. Se dice que el gran genio de la música Wolfang Amadeus Mozart tuvo como mascota durante tres años un estornino pinto. Parece ser que le enseñó a cantar una melodía y que cuando murió lo enterró con tristeza en el patio de atrás de su casa y escribió un poema conmemorativo. Esto tal vez fuera debido a que los estorninos son pájaros que interactuan mucho con sus dueños a menudo creando un gran vínculo.

En invierno, anunciando la llegada del tiempo frío nos visita una pequeña ave  con plumajes de color blanco, negro y gris con una mancha negra muy aparente en forma de babero y una larga cola que mueve nerviosa y constantemente arriba y abajo. Se trata de la lavandera blanca, aguzanieves, pitita o pajarita de las nieves (Motacilla alba). En  Manzanares, en las palmeras y arbustos presentes en los antiguos jardines de la Plaza de la Constitución, iban la mayoría de las lavanderas a dormir y algunos de estos arbustos adquirían una tonalidad blanca, dando la sensación de estar cubiertos de nieve. Su típico reclamo es una especie de “tsi-rip” o “tsi-rip-lip”.

Aunque no es muy frecuente, otro huésped de nuestras ciudades son unas aves bastante inteligentes, ya que pertenece al grupo de los córvidos. Tienen la manía de coger todos los objetos que brillan para enterrarlos o llevarlos a su nido, por lo que se les ha considerado como unas ladronas bien avispadas. Son de color blanco y negro iridiscente con una larga cola azul o verde metálico, se trata de la urraca (Pica pica). Este ave es capaz de diferenciar individualmente a personas conocidas y, lo más asombroso, puede reconocerse en el espejo, una capacidad que hasta ahora sólo se había observado en primates y delfines. Son bien conocidos sus sonidos graves y roncos, tipo “txac, txac, txac o tcha-tcha-tcha” que emiten como señal de alarma. También es muy característico su sonido bisilábico “cha-ca” o “Ki-ia” seco y potente.  Pueden hacer imitaciones de otros pájaros y con una enseñanza adecuada desde pequeñas, pueden imitar la voz humana.

La siguiente ave es un pajarito fácil de reconocer para aquel que lo haya visto alguna vez, ya que la región ventral es de color amarillo y parece tener dibujada una corbata negra muy vistosa. Se trata del carbonero común (Parus major). En Manzanares lo podemos encontrar en el Parque del Polígono y entre los árboles de la ribera del río Azuer. Emite reclamos agudos del tipo “tic-tic-tic”, aunque su sonido más característico es el “chi-chi-pá” que se oye muy claro y gran distancia, los que nos advierte de su presencia.

He dejado para el final a dos aves que no son urbanas, pero son muy típicas de nuestros campos, la perdiz (Alectoris rufa) y la codorniz (Coturnix coturnix). La primera es de mayor tamaño y suele presentar unos bonitos colores y con las patas y el pico rojo, mientras que la codorniz  es más pequeña y tiene unos colores más apagados que le permite camuflarse muy bien en el terreno. Es fácil diferenciarlos por sus sonidos que son muy característicos aunque la mayoría los suele confundir. El reclamo más típico de la perdiz consiste en el trisilábico “ka-chu-chu” (imitar el sonido con la boca dando golpecitos con el puño sobre uno de los carillos). La perdiz según los sonidos que produce puede: cuchichiar, titear, ajear (cuando huye), serrar, cacabear y castañetear (cuando el macho hace un chasquido con el pico). En el caso de la codorniz el macho tiene un canto trisilábico parecido a un “pal-pa-la” y las hembras una especie de pitido.

Finalmente, otras aves que también podemos encontrar en Manzanares son los verderones, los petirrojos, gorriones molineros, pinzones, herrerillos. Cuando el río lleva agua se observan cigüeñuelas, avocetas, fochas de agua, pollas de agua y en los campos de alrededor del pueblo, es fácil observar: abubillas, cogujadas, jilgueros, cernícalos vulgares y primilla, es decir una gran diversidad biológica (pero todas estas aves y algunas más formarán parte de un segundo artículo sobre las aves de Manzanares).
Como hemos podido comprobar las aves forman parte de nuestra vida en los pueblos y ciudades y se han ido adaptando a nuestro medio urbano, originando una peculiar biodiversidad urbana que nos enriquece a todos. Además, su conservación es un objetivo de la Agenda 21 de Manzanares y una tarea de la que todos salimos beneficiados. Para conservar primero hay que conocer y una forma práctica y entretenida es aprendiendo sus sonidos, propósito de esta miniguía de las aves de Manzanares.

Algunas direcciones web de interés:

Los dibujos de las aves son de J.M. Valera extraídos de una colección de CD sobre Fauna Ibérica.

Nota aclaratoria: Este artículo está basado en la charla impartida en la Biblioteca Municipal de Manzanares, sobre las aves y sus sonidos dentro la programación de verano que versaba sobre la música y los libros.

 Autor: José Luis Olmo Rísquez.

3 comentarios:

elvencejodemieresduerme dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
elvencejodemieresduerme dijo...

Hola!

Interesantísimo. Paso el enlace para mi vencejo.

Un saludo.

Carmen P. Mourelle

Miriam Alvarez dijo...

Muy interesante, no sabía que existía un nombre para cada sonido! Me interesa, además, porque me encanta fotografiar pájaros. Muchas gracias.