sábado, 10 de marzo de 2012

¿Es el río Guadiana tal y como nos lo han contado?










En esta comarca que habitamos, donde pocas cosas nos pueden hacer sentir orgullosos a nivel paisajístico, resultaba una satisfacción contar con un río tan original que, en un momento dado, se sumergía en la tierra, discurría subterráneo y luego volvía a aparecer. O al menos así nos lo habían contado en la escuela y se había repetido siempre. Pero esto puede que sea de otra manera, el mágico río Guadiana puede no serlo tanto aunque seguiría manteniendo sus peculiaridades, porque, como en un truco de ilusionista, no estaríamos hablando de un río, sino de dos.
Uno, el Guadiana Alto, que nacería en las Lagunas de Ruidera, en el Acuífero 24, y recorrería 76 kilómetros hasta filtrarse sus aguas en el Acuífero 23 –o así lo hacía hasta la construcción del embalse de Peñarroya. Allí se mezclarían y discurrirían conjuntamente por el subsuelo.
Por otra parte, el Guadiana propiamente dicho, surgiría –o surgía, antes de la sobreexplotación del acuífero- al rebosar el Acuífero 23 en los Ojos del Guadiana, en Villarrubia, desde donde iniciaría su camino, hasta dar a la mar en Ayamonte.

miércoles, 7 de marzo de 2012

Resistentes a los desastres nucleares

Las cucarachas, entre otros insectos, tendrían muchas más posibilidades de sobrevivir a una catástrofe nuclear que otras especies, incluida la nuestra, según nos explican desde la Asociación Nacional de Entomología.
Y no lo es tanto por una resistencia del individuo sino de la propia especie.
Cierto es que, con los conocimientos actuales, una cucaracha, por su pequeño tamaño, puede refugiarse con mucha mayor facilidad en caso de escape radiactivo aunque no sea ajena al daño que puedan producirle esas radiaciones.
La ventaja de estos y otros insectos vendría por su capacidad reproductiva pues al tener generaciones muy cortas son capaces de crear genotipos resistentes con mucha mayor facilidad. En el año que puede durar la vida de una cucaracha hembra ésta puede “producir” varios cientos de descendientes.
No en vano las cucarachas, de las que se conocen más de 4.500 especies, están en nuestro planeta desde hace más de 300 millones de años.

domingo, 4 de marzo de 2012

Los ratones de campo, ingenieros forestales

Según han publicado en Journal of Ecology científicos del ETSI de Montes de la UPM, los ratones de campo realizan una labor fundamental en la regeneración forestal.
Trasladan las pesadas bellotas de los robles y las esconden en madrigueras, bajo tierra o en los huecos de los árboles. Estos ratones pesan unos 36 gramos mientras que las bellotas de mayor tamaño llegan a los 13, por lo que no son capaces de comérselas enteras. No obstante, aún parcialmente comidas, estas bellotas pueden germinar y dar lugar a pequeños robles. Lo mismo ocurre con las bellotas que quedan olvidadas en sus escondrijos.
Esta actividad de dispersión de los ratones de campo, que buscan salvar su comida de otros consumidores de bellotas, evita la acumulación de semillas en un pequeño espacio de terreno donde acabarían compitiendo entre sí o que  sean devoradas por jabalíes, grandes corzos o arrendajos, favoreciendo la colonización de otras partes del bosque y la dispersión de los genes de los robles.  

viernes, 2 de marzo de 2012

Solución natural contra los "biofilms" de bacterias

Los biofilms o biopelículas son comunidades estructuradas de microorganismos que se adhieren a superficies vivas o inertes y permiten a las bacterias mantenerse con vida mediante esta cooperación. Existen infinidad de ejemplos en nuestra vida cotidiana aunque quizá el más cercano a todos es la placa bacteriana que se forman en los dientes. Si bien algunos biofims tienen efectos protectores la mayoría pueden provocar procesos infecciosos.
No obstante, para formar estos biofilms las bacterias necesitan comunicarse.
Las furanonas son unas moléculas que produce el alga Delisea pulcra que interfieren la comunicación entre bacterias de manera que éstas, desorientadas, no consiguen agruparse y sobrevivir. Esta alga roja produce las furanonas para evitar que se formen biopelículas de bacterias en su superficie.
Como apunta Gunter Pauli en su libro La economía azul éste es uno de la infinidad de ejemplos de cómo imitando a la naturaleza, biomímesis, se puede encontrar solución a otros tantos problemas de manera sencilla y natural.

miércoles, 29 de febrero de 2012

¿Cómo puede arder un acuífero?

Desde hace años venimos oyendo, al menos a nivel comarcal, cómo en algunas zonas de la comarca de La Mancha – Daimiel, Villarrubia- el subsuelo debía de estar ardiendo por las múltiples humaredas que salían de su interior, llegando a dificultar la visión en algunos tramos de carretera.
Recientemente la noticia provenía de las Tablas de Daimiel: las Tablas ardían y se pretendía inundarlas para acabar con ese incendio.
 ¿Cómo era posible que ardieran humedales?
Por la sencilla razón de que estaban secos.
La turba –material orgánico rico en carbono que se forma por la descomposición de vegetales en zonas húmedas- al bajar el nivel freático también se había ido secando y comenzó a oxidarse y a arder al entrar aire desde la superficie a través de grietas y resquebrajamientos del suelo.
La solución para acabar con ese incendio fue inundar las Tablas mediante un trasvase, pero fueron las abundantes e inusuales lluvias de finales del 2009 y principios del 2010 las que lo lograron.
El daño, no obstante, es irreversible. Al quemarse la turba, el subsuelo queda hueco, se hunde la superficie, se producen grandes oquedades y el agua de los cursos fluviales superficiales puede ir directamente al subsuelo, interrumpiendo su recorrido.

sábado, 25 de febrero de 2012

Especies que nos invaden. Anexos: la malvasía canela y su éxito como seductor

Este pequeño pato buceador, originario de Norteamérica,  tiene en jaque a la malvasía cabeciblanca, especie en peligro de extinción, gracias a su mayor éxito con las hembras “cabeciblancas”.
El macho de la malvasía canela es más agresivo a la hora de conquistar a las hembras, con un cortejo más elaborado y con un plumaje más atrayente que el del macho de la malvasía cabeciblanca. Quizá por ello es polígamo, lo que le lleva a esparcir su semilla en más hembras que el monógamo cabeciblanca.
Esta hibridación, si bien no causa la extinción de ningún linaje, va mermando la reserva genética del pato autóctono a favor del invasor.

domingo, 19 de febrero de 2012

Cómo reciclaban los romanos


Reciclar no es un invento moderno y desde siempre ha sido entendido como una necesidad y una manera inteligente de desarrollarse.
El arqueólogo Jesús Acero es una de las personas que mejor puede hablar sobre este tema dados sus conocimientos sobre los vertederos romanos en Lusitania.
Sus investigaciones demuestran que a los basureros se arrojaban mayoritariamente residuos orgánicos como cenizas, animales o huesos mientras que eran escasos los inorgánicos, que se aprovechaban para una segunda vida. Los objetos de cerámica se quemaban para usarlos en la agricultura, el mármol se transformaba en cal y los metales se refundían.
También un estudio de la Universidad de Sheffield encontró que los trozos rotos de vidrio se añadían a la materia fundida, posiblemente coincidiendo con una disminución del comercio de vidrio al final del Imperio.