Se narra las aventuras acaecidas con la joven culebra bastarda que entró en el aula de diversificación, se aportan datos muy interesantes de esta especie y se citan todas las serpientes que podemos encontrar en el término municipal de Villarrubia de los Ojos, por un alumno aficionado a la herpetología.
Curioso pero cierto, en diciembre del 2011, los alumnos de diversificación cuando fueron a entran a su aula se encontraron con la sorpresa de una serpiente encima del radiador. Rápidamente salieron todos los alumnos y se buscó a una persona para coger la culebra. Uno de los alumnos junto al profesor de Biología armados con una caja y un palo, pudieron introducir a la “bicha” en la caja. Previamente, la culebra se defendió levantando el cuerpo y produciendo unos sonidos muy característicos, bufidos, que daban bastante miedo. Este comportamiento y reacción se debía al hecho de encontrarse arrinconada, sin escapatoria y algo aturdida, muy probablemente por la baja temperatura del aula a primera hora del lunes.
Una vez metida en la caja vacía de folios y con la tapa agujerada para que pudiese respirar, la pudimos ver con más detalle. La piel, al igual que la de todos los reptiles, presentaba escamas, en este caso muy patentes. Tenía un color marrón con unas marcas negras en su parte dorsal, mientras que su parte dorsal era blanca con tonalidades amarillentas anaranjadas. Su tamaño era aproximadamente de un metro y su grosor de un centímetro y medio de diámetro. La cabeza era pequeña con unas escamas más pronunciadas por encima de los ojos de pupila redondeada, que le conferían una mirada de aspecto amenazante y agresivo.





